HOMENAJE EN EL AEROPUERTO DE SALTA


Es para vos María Belén
desconocida amiga.
Pusiste la mejilla
a un asombrado beso
que recibiste sonriendo.
Más a la izquierda, tu boca
nos observaba inquieta.
Pensé tengo ochenta y dos
y aun creo en la magia de tus veintiséis.
En dos segundos
cambié un momento por cuarenta años
y te besé en la mejilla
sintiendo que no perderíamos ese instante.
Que en ese, tu aeropuerto,
te sorprendió la despedida de un amante.


Salta-Buenos Aires – 5/8/2013 – JH
HAIKU     

                           DESPEDIDA

 Ceviche peruano.
 Cena  despedida,
 parten los que amo.

JH -19/5/13
 
 

 
 
HAIKU DE MAYO
                                
 
                                            TRATA
 
    Madre que has muerto
    buscando a tu hija.
    Tragedia sin fin.

J.H.  19-5-13
 
 
 
 
 
OTRO HAIKU DE MAYO

                                                    RETRATO
 
                      Bajaron el cuadro
                    del gran dictador.
                        ¿ Hoy quien lo guarda ?

JH-  19/5/13
 

 



TRÉBOLES DE OTTAKRING

Nueva Pompeya vienesa, veredas de musgo, resbalosas
de tanto dialecto,  tanta cara de galleta, pantorrilla
de piba de redondo caminar, marcha valseada, barrio.
Vos sos lo valioso que mejor me robaron en aquellos años.
Años de asesinato y expulsión, entrega y rapto.


Un tango vienés que se arrastra como azúcar impalpable
bajo la lengua gruesa de ablandar sonidos, sonrisa equívoca.
Consonantes bávaras. Un malambo magiar bajo la bota.
Mi vieja, una eslovaca colorada como la paprika:
Y que me trajo a Viena bajo las medias negras ajustadas.


Hoy canto en austríaco este tango cruel de barrios bajos
Intraducible quizás, y sin embargo emparentado.
Un tango que pone a Ottakring al otro lado del puente de la Noria,
el río corriendo en medio, una mar dulce azul, un Riachuelo,
con gitanos que viven en un tercer patio del conventillo,
bajo la misma llovizna otoñal, el mismo olor  de  trasnoche.
Lana mojada en el ronco vienés de un Goyeneche prestado.


Un piringundín de putas marineras en Mitteleuropa, nalgas
a las que canta el sordo Beethoven y una Butterfly de Callas,
un Mozart que es Gardel recita “cuando yo te vuelva a ver”,
esa es mi Viena, la que fue abusada por cafishios pedófilos.
Esos que abrieron sus cámaras de Alí Babá, en medio
de los tréboles que cubren las tumbas de mi infancia. Hoy regazos
turcos que habrían dado luz verde a mis  primeros pasos.


O se la darán a los últimos.  En Ottakring. Al otro lado del puente.

JH  -  1/ 04 / 2013  Buenos Aires.

 



LA SOMBRÍA INFANCIA


Ahora que estoy viejo, mi infancia es una zona sombría y lejana salpicada de pequeños recuerdos luminosos.  La gente suele  confundir ese combo siniestro con una larga vivencia  feliz y termina por atribuir a toda esa primera etapa de su vida un halo de satisfacción en verdad mayormente inventado.
Mi infancia, fue, pués digámoslo sin avergonzarnos,  una serie de experiencias horribles, de las que necesitaría rescatar algo de alegría. Creo que no lo lograré.
Transcurrió en Viena, una ciudad antigua y estrecha, en la que los viejos se la pasaban chistando y los niños desobedeciendo, con una cuota de miedos por ambas partes, y secretos inconfesables que oscurecían y anulaban toda comunicación auténtica y todo amor.


Debajo del piano de cola
tuve un mundo misterioso
yo ese niño solitario,
lo recorro en la memoria
rosas chinas de la muerte
crecen en mi apartamento
herencias de amor sin nombre
rosas chinas emigrantes
que me rozan cuando paso
no las corto ni las toco
y miran por la ventana
como un bambú del suburbio.
Te recuerdo embarazada
murmurabas por lo bajo
una nena nos espera
pensarás que hereda culpas
o asociaciones libres,
muchas sillas hay en casa
y nunca sirvieron de asiento.
Te recuerdo Amelia
las macetas mojadas
tus ojos violeta y miel
que hoy me siguen faltando.
Siesta flequillo y sandalia
Luego me traés la palabra
y la tomo y me la guardo
y luego le doy la espalda
y me escapo en el viento


JH 24/I/13

MI PADRE HOY TENDRÍA 115


Miro una vieja foto de mi padre
en ella tiene menos años que yo,
sonríe orgulloso de su dentadura
que hasta los setenta conservó.
 
Hoy competimos por la longevidad
el hijo junto al padre a esta altura
el humo del puro que esta noche fumo
cuarenta años me esperó en su escultura.
 
Miramos a mis hijos, a mis nietos,
los gestos similares del mentón
la preferencia por las pelirrojas,
de aquella y de mi generación.
 
El pelo aprendió a caer del mismo modo,
la vieja barba crece a igual velocidad.
Las uñas y las manchas de pigmento
delatan lo que les confió la edad.
 
Su Estrella de David, mi única herencia
colgada del reloj de su bolsillo,
allí se encuentran nuestras dos miradas
ahí se reúnen nuestros dos destinos,
en el abrazo de dos hombres perseguidos. 
 
JH 27/01/2013


 

SE ACABA

Creo que ya no escribiré simulacros de poesía
este año de mierda acabó con mi rima
mi ritmo y la palabra de la imagen
y estoy con poco combustible en la cantina.

Seco el crepúsculo del pulidor de letras
ese que graba en la pared del dormitorio
y mira los lomos de su biblioteca,
y solo ve la fila polícroma de jeroglíficos.

Hoy me despido como guitarrero de bailongo
cuando está saliendo el sol de un nuevo día
el violín de madera sorprendente lo enfundo
y retomo la vieja prosa en la vereda fría.

Se acaba el largo safari del cazador furtivo
no froto más mi lámpara de bronce,
quito la carabina de la montura del camello
acaricio el adiós que en mi edad se esconde.

Y cruzo el living en soquetes sin sonido.
 

J H – 20 de Octubre de 2012

 

 

AUSCHWITZ



Capital de la muerte en la estación del tren las cosas claras
nadie se engaña nadie ignora que estamos en Polonia
capital del gueto y la matanza de niños con orejas y gorras
apretujados en apestosas cañerías que no alcanzan
a conducir a la luz desde tu reino de tinieblas tu Varsovia
capital de las ruinas niebla y escombros y el pianista
sigue tocando la fuga piojos y hambres hasta la rodilla
y ni un miserable cuchillo para escarbar el alma.

La poesía advierte sobre sus fallas y el asfalto desgarrado
se encarga del resto. Arrastrando los pies que sangran
incluso el mediodía es tarde para nombres que remedio queda
habrá que conformarse con números de antracita números
gregorianos, los mismos círculos en todos los idiomas seis
millones de números perdidos en los Urales y bajo la llanura ahí
debajo de ese árbol donde dobla la ruta que lleva hasta las flores
y la muñeca de porcelana, los brazos arrancados.¡ Primo Levi !

Me esperabas todos estos años esperabas mi visita.
Quiero sentarme ya al borde de tu cama de piedra y madera
envuelto en el viejo sobretodo de manga descosida
que fue mi traje de bar mitzwá en esa gala helada
el mismo abrigo que al viejo bisabuelo rabino le envolvía los piés
y que un día encontré a un costado del Danubio en Budapest
y me llevé a Buenos Aires donde acababa de morir Gardel en Medellín,
loco, cantando a seis millones de desaparecidos.


JH/ B.A. 28 de Junio de 2012







HACIA EL FIN DEL MUNDO


Hongo atómico
denso vapor cremoso corona de niebla
medusa de los tiempos nos empujas al espacio
levantas los pies del plato de la tierra
que ha vuelto a ser plana una vez mas.

La raza asesina ya en extinción sigue creciendo
el banquete se acerca a los postres. Redondeces
y la espuma escapa fuga se extiende circular como una tela blanca
y de entre lisos médanos de arena emergen

los cuatro jinetes hambre frío pánico y locura senil
buscan formar un batallón gallardo de esqueletos
que se echan al galope por la playa hacia la carpa
en la que duermen sin sospechar el Apocalipsis
los nietos del tiempo.

JH. 14 de junio de 2012


SIENTO TU MANO




Siento tu mano amiga mía
tu mano que llega de otra galaxia
que compone mi silencio, que me rearma el secreto
que conoce mi soledad y la sopesa en su pecho.

Que perfecta es esa ayuda mi amiga
cuanto dejas al dejarme tan armado y doliente
ya no me escuchas pero tu voz es constante
solo recibo buenas noticias desde tu poste restante.

Estuvimos casados y más tarde solteros,
la vida nos condujo en su sulky estropeado
me hablas como me hablabas, con todo el sentimiento
con tu maternidad enorme que hizo que nada faltara.

Como sigue esta historia que no está terminada,
me pregunto cada vez que llegas de madrugada,
seria, silenciosa, cargada de novedades, con tu pelo intacto.
y me cubres con tu niebla, con tus velos, con tu murmullo abstracto.

Cuando habré merecido una atención tan estupenda,
tu mano que me arropa, tu aliento que me serena,
que habré hecho para que esto sea la gran respuesta
no puedo recordar los términos de toda nuestra apuesta.

No te vayas del todo, contra mi vida te lo pido.
tus visitas me rescatan de millones de olvidos.
La puerta de mi casa permanecerá siempre abierta,
tu presencia es presente, es una presencia cierta.

Seguirás trayéndome el día, para siempre, compañera.
La Caja de Pandora de la Muerte es una suma eterna.



JH 16/5/ 2012







MUERTE ALLÁ VA TU VIDA




Abre sus alas la vida y carretea un tramo antes de despegar
como un cóndor empachado de carroña
un picaflor harto del néctar de calas majestuosas
un avión Hércules de guerra, llena la panza
de metales pesados, bombas, ametralladoras.
(gigantesca libélula hastiada sobre laguna de blancos lotos)
Cuesta volar con tanto peso, ser más liviana que el aire,
transformarse en espíritu en el instante de la despedida,
dejar atrás el oxígeno, la carga dinámica de la existencia,
el aparato de la fertilidad, el sexo fecundo, la piel del amor.
Perder la materialidad dejar lo sólido, la tierra,
catapulta que envía lo más preciado a esa altura inexplorada,
que inventa una nave inmaterial una virtual embarcación
un cometa invisible con su destino espacial.
Millones de años luz esperan al nuevo pasajero,
un crédito al espacio, al tiempo, a la naturaleza,
un violín cantando sin parar, una chacona virtual
que excede a todo y al globo ínfimo que es el planeta Tierra
que llena una galaxia y otra y crea universos y gira
(porque es una curva la madre de todo movimiento)
y da la vuelta completa, a noches frías y amaneceres tibios
que imaginamos con nuestra inmensa obsesión de analfabetos
en el glosario de aquellas maravillas aprendidas del arte, del sol.
y que en nuestra cerebro hormiga tiene un nombre: eternidad.





JH . 24/5/ 2012

MALVONES Y ROSAS


A fin de año volvió la pajarita de la mañana del malvón
Traía como siempre algunos pastos y un gorjeo amoroso
Repetirá sin dudarlo el pequeño nido del verano
Armará una cuna de tierra en la maceta de nuestro balcón.
Esa pequeña fundamentalista de la reproducción.

Mi compañera y yo la veíamos venir todos los años
Y nos asombraba su falta de miedo y su decisión
Ella y su compañero se repartían el trabajo y las crías
Sin temer a nuestra gata ni a la lluvia ni a los posibles daños.
La pareja de palomitas se instalaba en el balcón cada verano.

Los cuatro no sospechábamos que ya no habría otra
Que este sería el último nido bajo la rosa china
Mi compañera de la vida ya estaba muy enferma
Y nuestra atención ya se iba centrando en muy distintas cosas.
El tibio balcón este verano dejó de darnos rosas.

Así llegó este tiempo y aun antes de sentir las consecuencias,
Nos tuvo muy ocupados en la gran despedida,
Al principio no interpretamos el mensaje,
Creímos que nos despedíamos de las nacientes crías
Y en verdad nos despedíamos, Rosa, de tu vida.


En los duros días de fin de febrero de 2012

C A R I L Ó



Cariló.
Voz sin duda indígena.
Tal vez querrá significar “el bosque se hace mar”
Ahí la llovizna nos regaló un crepúsculo.
Marchamos por la orilla de espuma de nieve
subimos al bosque a través del medano
y nos sentamos entre pinos y eucaliptos
sobre un tronco en la arena.


Se asomó la vizcacha
se ajustó el ambo color antracita
y se dispuso a bendecir la ceremonia.
Con virutas de suave madera
y unos copos de una nieve recién cosechada
celebramos la boda con la naturaleza.
Las agujas de los pinos tejían el ajuar.


Eras puntual como siempre.
Nosotros bailábamos un baile en el ocaso
con la mirada, con la piel, un silencioso malambo.
vos soplabas el trombón de un viento levemente salado.
Una despedida antigua como el mundo
nos iba envolviendo, una paz desconocida,
y una sirena canturreaba su amor irresistible.



Buenos Aires, 28 de abril de 2012 - JH







OTRAS VECES


Cochabamba experiencia noche bien saludada
casa del Rocha ahí nomás cruzando la selva
llevarme de la mano entre charcos traidores
y las hojas que me siguen golpeando la cara.
vivir la autopista y el ladrido de perros
entre carros deshechos y vino de arbustos
con las etnias de siglos protegiendo a los blancos.


También está eso, la Salta de empanadas
donde empiezan los viajes a la música coya
al charango a la quena y al buen acuyico
a veces ilusos, otras veces perdidos.
mágico religioso, Cachi Cafayate
seco pasa el aire ocre y compadrón
desordenadas baladas del Cuchi Leguizamón.


Pasar por Tarija y trepar a La Paz,
ese fiero partido de la guerra pulmonar,
desayuno de cóndor y sorojche en el Alto
y las veredas mestizas de la estrecha ciudad.
Allá me alojé, me cuidaron cristianos,
con rituales eternos y generosidad
los puestos del mercado me vendieron el pan.


Tampoco me olvido de Santa Cruz de la Sierra
con los ojos tapados la puedo caminar
sus olores, sus anillos, sus piedras coloniales
fueron mi patria, mi refugio, mi teatro, mi hogar.
Los jueves salia con los otros solteros
a revolear el poncho y porque no a conquistar.
Mis risas en el "Chaplin" eran felicidad.


Bolivia cierra el círculo de mis nuevos amores
ella me elige siempre para ser uno más,
llego por Viru Viru y se me abre el alma
adiós a las angustias y empieze el carnaval.
Con Sucre de bandera, el Teatro de los Andes
y el Evo mensajero que me pateó un penal.
De forastero llego y me nacionalizo ya.


Jorge Hacker Bs As 16-III-12

UN DÍA EN MINNEAPOLIS


Un día en Minneapolis me acordé de Argentina
comparé la vereda y su metro y medio de nieve
con la ardiente navidad tropical de mi casa.
Esa noche comí en el restaurante Hawai
las mozas servían en minifaldas de paja
los mojitos caribeños recordaban a La Habana
afuera el viento polar congelaba el aliento.


Un día en París con Piazzola del brazo
Disfruté del coro cosaco en la catedral ortodoxa
Y junto a las galochas de un exiliado zarista
Probé un zubrovka helado y arenques.
Mañana de domingo en un ruso olvidado
Afuera paseaban los ricachones de Klebér
Francia me sonaba más lejana que Oriente.


Un día allá en Viena recorrí mi vieja calle
Aquella que de chiquilín me llevaba al Danubio
Nunca sospeché la zeta de mi destino
ni que a los ochenta me seguiría despidiendo.
Mi escuela el Max Reinhardt hoy irreconocible
Al que un día volví para hablar de teatro
Y buscar las huellas de las botas asesinas.


Un día amanecí en Nueva York con asombro
Crucé la cuarenta y dos y me sentí una hormiguita
Los rascacielos me apretaban las sienes, los ojos,
Las nubes patinaban sobre las azoteas.
Seguro de estar en el centro del mundo
Cargué mi cerebro de promesas salvajes
Juré que a esa ciudad jamás la dejaría.


Bebí algún tinto con la Piaf en el offstage del Olympia
y en Barbés Rochechouart con Stan Getz la cerveza
comí con Thelonius en el Gran Vatel una noche
me reí con Gene Kelly en un club de travestis.
Tuve suerte, me tocaron años de aventura,
Berlin Viena Paris me besaron la boca,
sin buscar encontraba los tesoros de Morgan.

Una soprano negra arrulló mis sueños al alba
en el Hotel du Sud, con un baño por semana.



Buenos Aires - 15 de marzo de 2012

VUELA MARIPOSA



Desde el cielo azul nos contemplaba
una nube de amapola anaranjada.
Y una preciosa mariposa del caribe
que mueve el aire con sus aleteos libres.


Igual que esa golondrina de smoking abierto
que deja atrás el castaño donde pasó la noche
grita y vuela y no adivina su destino
solo sabe que es lejano, final, desconocido.

Nos tomamos las manos, las palmas traspiradas
sonreímos confusos por tanta indecisión
un último trago de hielo en la garganta
un aria ensayada para un dúo que al fin canta.

Y allí se queda el cuerpo, la máquina obsoleta,
aire gastado que pasa por el tubo del saxofón
y que infla la nube que despacio se aleja
y late y se apaga como un enorme corazón.



JH Buenos Aires 7/III/12



Federico and big sister 2011



2012 -enero Federico mi nieto cumple 4 en Buenos Aires

está con su hermana Malena y los estoy mirando.

Pesebres de Navidad para mi - de Ejti Stih




Ejti Stih desde Santa Cruz de la Sierra - Bolivia




envió estas imágenes de sus cuadros en la Navidad 2011


en las que aparecen ELLA, SU HIJA INÉS Y EL EVO












YO, ALUMNO

He sido un buen alumno, un alumno atento.
Cuidé mi rebeldía porque fue mi enseñanza.
Tuve buenos maestros,
aprendí la mentira, la indiscreción, la violencia,
algún que otro tema, el lenguaje y la ciencia,
a mirar a los ojos y a los cuencos vacíos,
al guiño, a la señal, a los indicios sombríos,
aprendí que todo puede aprenderse, que todo tiene un idioma,
que la sangre no es agua y el humor nunca es broma.

Aprendí del amigo, del sanador, del poeta,
Del que guiaba, del verano, del ladrón, del asceta.
Fui llenando la alforja que estiraba su cuero,
Fui metiéndole cosas hasta tenerla repleta.
La arrastré por la vida, la cargué sobre el hombro,
La cuidé convencido, la pesé con asombro,
Le puse la firma con la mayor desconfianza,
La vendí como arte, me la compraron sonrientes,
Y me representó ¿hasta donde? adonde el ojo alcanza.

Aprendí que el amor, que aparece algún día,
Te acaricia y te besa, te protege y te espía,
Te roba la palabra, te acorrala en el baño,
Puede arrancarte la ropa, sabe hacerte daño,
Al tiempo te abandona, como si nunca hubiera sido,
Aprendí que la memoria te empuja al olvido.



JH. Algún día de 2009

Decálogo para una derrota



La categórica derrota sufrida días atrás por el FpV en la ciudad de Buenos Aires impone la necesidad de analizar profundamente las causas de lo ocurrido, sorteando tanto el autocomplaciente triunfalismo de los perdedores -que creen que diciendo “ganamos” van a derretir la coraza de la matemática electoral- como el catastrofismo de la izquierda que cree que la ciudad ha sido definitivamente ganada no sólo por la derecha sino también por el fascismo.

Ambas lecturas son insanablemente erróneas y en caso de prevalecer podrían ser la fuente de nuevas y mayores frustraciones en los próximos meses. Los resultados del 10 de Julio son la condensación de un conjunto de determinantes que no son estáticos sino cambiantes y variables, y sobre los cuales es posible hacer un trabajo político para modificarlos. La izquierda y las fuerzas progresistas deberán hacerlo cuanto antes; la derecha ya lo está haciendo, y esta es una diferencia muy significativa. Lo que sigue es una enumeración y breve análisis del papel jugado por algunos de los factores que incidieron en producir los resultados del pasado domingo y que damos a conocer con el objeto de promover un debate que no debe ser clausurado por el triunfalismo de unos y el pesimismo de otros. Dicho esto, vayamos al grano:


Primero: Buenos Aires lleva más de un siglo luchando por su autonomía distrital. Por lo tanto, para un candidato a Jefe de Gobierno de esta ciudad no hay peores credenciales que las que lo hacen aparecer como un simple delegado de la Casa Rosada, preocupado por “alinear” la ciudad con las prioridades y orientaciones establecidas por el gobierno nacional. Por increíble que parezca, ese error -que una parte del electorado, alentada por la prensa hegemónica, lo interpretó como una tentativa extorsiva de las autoridades nacionales- fue cometido por la Casa Rosada y consentido por el candidato del kirchnerismo. En línea con esta tesitura la presidenta designó autocráticamente a Daniel Filmus como candidato a jefe de gobierno; armó la lista de legisladores imponiendo en la cabeza de la misma a Juan Cabandié, una persona honesta, íntegra y admirable por su historia y su valentía pero muy poco conocida, “no instalada” como se dice en los ambientes de la mercadotecnia electoral; fijó también la presidenta la agenda de la campaña con su vista puesta en el escenario nacional y subordinando las necesidades y los temas locales; estableció la estrategia general de la misma (por ejemplo, impidiendo que Filmus fuera a debatir a TN; o “ninguneando” a los integrantes de las colectoras que operaban a favor del oficialismo, para no citar sino dos casos) y, para colmo de males, en el mismísimo acto de lanzamiento de la campaña el candidato oficialista fue completamente eclipsado por la vibrante oratoria de Cristina. Con cierta benevolencia se podría entender –más no justificar- este exacerbado verticalismo puesto de manifiesto en el actual proceso electoral como una expresión inevitable de la lucha que se está librando en el seno del peronismo, donde la ascendente hegemonía kirchnerista pugna por relegar definitivamente a los sectores más íntimamente ligados al neoliberalismo de los nefastos noventas. Pero esta operación, especialmente en el caso que nos ocupa, clamaba por la delicada precisión de un cirujano y no la tosca rudeza del carnicero. En síntesis: el gobierno nacional creó por su cuenta, sin ayuda de nadie, algunas de las condiciones en las que luego naufragaría el navío kirchnerista en aguas que no les son precisamente favorables. El resultado, por lo tanto, no puede sorprender a nadie. Fueron demasiados errores de entrada y para colmo cometidos al mismo tiempo, potenciando así sus más desastrosas consecuencias.


Segundo: se supuso, sin fundamento alguno, que la polarización obraría simétricamente, agrupando las voluntades del electorado en torno a dos polos, uno de derecha y otro “progresista” o de centroizquierda. Se pensaba, además, que dada la alta intención de voto de la que disfruta la presidenta en la ciudad de Buenos Aires estas preferencias se trasladarían mecánicamente a su candidato en el distrito. La experiencia reciente ya había demostrado, en otras latitudes, la debilidad de ese razonamiento: la altísima aprobación popular con que Lula dejó la presidencia no se transfirió a Dilma Rouseff, que tuvo que ir a un balotaje, y lo mismo ocurrió con Tabaré Vázquez y “Pepe” Mujica y Michelle Bachelet y Eduardo Frei, en este último caso con resultados catastróficos. En suma: la práctica demostró una vez más la fragilidad de ambos supuestos: la popularidad de la presidencia y los altos índices de aprobación de su gestión no se transfirieron sino en parte a Filmus, y la polarización fue asimétrica, es decir: concentró los votos en la derecha pero careció del empuje suficiente como para hacer lo mismo con el conjunto de fuerzas colocadas a la izquierda del centro político y unificarlas detrás de su candidatura. Pero la tibieza y silencios de Filmus –espontáneos o exigidos desde las alturas del Estado- ante algunos acontecimientos marcantes de la coyuntura como el caso Schoklender y sus derivaciones; los incidentes en el INADI; el apaleo a los maestros santacruceños y antes el acampe de los qom, mal podían despertar el entusiasmo necesario para concentrar el apoyo de las fuerzas sociales y políticas de ese espacio y derrotar al macrismo. Fomentar la polarización, como lo hizo el gobierno nacional, no podía sino favorecer al oficialismo local encarnado por Macri que, astutamente aconsejado por sus asesores, sacó provecho de esta equivocada táctica de sus rivales.


Tercero: la Casa Rosada sobreestimó el impacto político de la relativa bonanza económica por la que atraviesa el país, pensando que ello sería suficiente para inclinar el fiel de la balanza hacia el candidato del FpV. Subrayamos lo de “relativa” porque si bien no se pueden desconocer las altas tasas de crecimiento de la economía tampoco se puede dejar de notar la preocupante incapacidad del Estado para mejorar significativamente la muy injusta distribución del ingreso y la riqueza prevalecientes en el país. Se desconoció un hecho elemental: la bonanza económica favorece a los oficialismos, a todos los oficialismos, con prescindencia de su signo político: beneficia a Cristina pero también a Macri; a Gioja pero también a Binner; a Urtubey pero también a Ríos. Además, se subestimaron los efectos de la inflación, cuyos guarismos reales –producidos, por ejemplo, por los organismos técnicos de provincias gobernadas por el FpV- nada tienen que ver con los imaginativos dibujos del INDEC que sólo sirven para irritar a los sectores más humildes que sufren en carne propia la expropiación cotidiana de que son objeto por la inflación. Se subestimó asimismo el malestar social que aqueja a amplios sectores de la ciudad de Buenos Aires y para los cuales algunos de sus infortunios –como la pobreza, el desempleo, la inseguridad, los malos servicios públicos, el transporte, etcétera- se originan en las políticas del gobierno metropolitano pero también en las del gobierno nacional. Producto de este economicismo la candidatura del oficialismo no pudo leer adecuadamente las demandas de la ciudadanía porteña. Lo que estaba en juego era un cargo ejecutivo distrital, lo cual obligaba a plantear un programa específico destinado a resolver algunos de los problemas concretos que afectan a los habitantes de esta ciudad. En ese marco, las constantes alabanzas de Filmus a los progresos macroeconómicos experimentados por la Argentina desde el 2003, el nuevo alineamiento latinoamericano de la política exterior del kirchnerismo o la política de los derechos humanos, cuestiones que en el plano nacional son muy importantes, no sintonizaban con las preocupaciones mucho más modestas de los vecinos. Se produjo así un embarazoso minué dialéctico porque mientras Filmus exaltaba las virtudes del desendeudamiento Macri decía “metrobús en la Juan B. Justo”; aquél hablaba de la resolución de la crisis del 2001-2002 y este de la pavimentación de la avenida Patricios; el primero decía FMI y Macri respondía diciendo que “inauguramos cuatro nuevas estaciones de subte”. La irreflexiva hiper-nacionalización de la campaña del FpV favoreció a Macri, porque lo hizo aparecer como muy consustanciado con la problemática de la ciudad, y perjudicó a Filmus, percibido como un intelectual que hablaba de generalidades muy alejadas de la problemática cotidiana de Buenos Aires.


Cuarto: el gobierno hizo gala de una deficiente lectura sociológica de la ciudad. ¿Cómo explicar el triunfo de Macri en las quince comunas? Se puede entender una victoria con el 55 % de los votos en la Comuna 2 (Recoleta) pero, ¿cómo interpretar el 42 % obtenido en la 9 (Mataderos/Parque Avellaneda, Liniers) o el 45 % conseguido en la 4 (Parque Patricios/Barracas/Pompeya/La Boca)? ¿No se sabía acaso que una parte importante de quienes venían declarando en las encuestas su intención de votar a Cristina en la próxima elección también habían expresado su voluntad de apoyar a Macri en la municipal? Esto era vox populi. ¿Es posible que alguien en la Rosada ignorara un dato tan básico como este? Y si no lo ignoraban, ¿por qué no se diseñó una estrategia de campaña adecuada para enfrentar ese desafío? ¿O es que pensaban que porque el sur porteño es mayoritariamente pobre su opción por el kirchnerismo estaba garantizada de antemano, quienquiera que fuera su candidato o su agenda de campaña? ¿Creyeron que porque Macri es rico y favorece a los ricos los pobres irían automáticamente a repudiarlo en las urnas? En 1995, ¿no se re-eligió a Menem, colocado impúdicamente del lado de los ricos, con el cincuenta por ciento de los votos? Ante los pobres sin conciencia de clase la prepotencia del rico sólo por excepción suscita resentimiento y rebelión; las más de las veces provoca sumisión e intentos de emulación. Si no, ¿cómo explicar la popularidad, en los estratos más sometidos y pauperizados de las sociedades capitalistas, de ricachones como Macri, Piñera, Martinelli (en Panamá), Berlusconi y tantos otros? En el caso que nos ocupa también se subestimó la importancia del gobierno municipal en la contienda electoral. Este, al igual que el nacional, dispone de un instrumento importantísimo de persuasión y de propaganda política: la gestión. Y aunque muchos votantes piensen –con razón- que la de Macri ha sido menos que mediocre por ineficiente y corrupta, esa percepción fue neutralizada, al menos en parte, por algunas modestas –y a menudo demagógicas- políticas municipales; y por la otra porque para amplios sectores de la ciudadanía la ineficiencia y la corrupción de la gestión pública son males endémicos en la vida política argentina y desgraciadamente están resignados a ello.


Quinto: efecto autoengaño de las encuestas “truchas” y el “diario de Yrigoyen”. Este es un peligro gravísimo que aqueja a cualquier gobierno. El capítulo XXIII de El Príncipe lo dedica Maquiavelo a examinar el pernicioso papel de los aduladores, de los cuales aconseja a todo gobernante huir. La nefasta proliferación de asesores y consultores que sólo piensan en agradar a la presidenta y evitar transmitirle “malas noticias” -como que la inflación existe, que la sojización avanza a tambor batiente, y que la crisis energética que se avecina será tremenda- se combina con la tendencia, inherente a todos los gobiernos, al autoengaño. En algunas circunstancias el resultado de esta conjunción puede ser fatal. El “microclima” o el “entorno”, categorías típicas del análisis político de los argentinos, de hecho jugó un papel muy negativo en la reciente coyuntura electoral. Tomemos sólo un caso, aunque hay muchos en las diversas áreas de las políticas públicas: ¿Cómo es posible que los encuestadores elegidos por la Casa Rosada hubieran lanzado pronósticos tan desacertados pocos días antes de las elecciones? Peor aún, ¿cómo pudo alguien haber creído en las rosadas previsiones que brotaban de sus encuestas, sobre todo teniendo en cuenta los malos antecedentes que tenían muchas de esas firmas de consultoría? ¿O será que el propio gobierno cayó en la trampa de confundir un dispositivo propagandístico: el uso de las encuestas como medio de “manufacturar el consenso”, con un instrumento de análisis para conocer la realidad? Cualquiera que sea la respuesta a estos interrogantes sus resultados quedaron estampados en el rostro estupefacto de los líderes del oficialismo nacional la noche del domingo y la lastimosa soledad en que se debatió Daniel Filmus.


Sexto: el pecado del sectarismo. Mientras el oficialismo nacional hacía gala de un discurso que invocaba al pluralismo y la amplitud de miras, su práctica era de una cerril intransigencia. Ni una sola vez en toda la campaña recordamos haber visto a Filmus apareciendo públicamente con los otros dos cabezas de lista de las colectoras, Aníbal Ibarra (Partido Frente Progresista y Popular) y Gabriela Cerruti (Alianza Nuevo Encuentro). Grave error, si se tiene en cuenta que, como luego lo confirmarían los hechos, fue gracias al aporte de estas dos fuerzas despreciadas por la Casa Rosada que la candidatura oficialista pudo superar el decepcionante 14 % cosechado por la lista “ultra K” comandada por Cabandié (¡que obtuvo 30 puntos menos que la lista del PRO!) hasta llegar al 27 % final. Esta actitud habla de una visión estrecha, mezquina, egoísta y a la larga suicida. El remate, rayano en lo alucinante, se escenificó la noche del domingo en el bunker del FpV cuando la militancia no tuvo mejor idea -recibida con beneplácito por Filmus, Tomada y Alegre desde el proscenio- de cantar la “marchita” para festejar el “triunfo” del FpV, ¡triunfo consistente en haber obtenido cuatro puntos más que en el 2007 a pesar de haber quedado a casi veinte de Macri! O sea: derrota, negación, reperonización forzada y, al mismo tiempo, lanzamiento por parte de Filmus de una convocatoria amplia, a la izquierda y el progresismo, para derrotar a la derecha. ¿Quién podría ser tan ingenuo como para creer que con estas actitudes como esas se podrán sumar muchas voluntades para librar la batalla decisiva contra Macri el 31 de Julio?


Séptimo: lo incomprensible. Filmus, un destacado sociólogo y hombre de una dilatada trayectoria académica ¡rehusó debatir con Macri! La excusa fue que TN o cualquiera de los ámbitos controlados por los poderes mediáticos no ofrecían garantías. Es cierto: pero habida cuenta de la superioridad intelectual de Filmus sobre Macri el primero tendría que haber aceptado debatir con el actual Jefe de Gobierno en cualquier terreno porque sin duda lo habría vapuleado en la discusión y demostrado, ante la ciudadanía, las limitaciones e inconsistencias del pensamiento de Macri y su escaso conocimiento de las cuestiones de la ciudad. Este resultado se habría verificado aún con toda la plana mayor de TN jugándole en contra. Al día de hoy no se logra entender la lógica de quienes le indujeron a rehuir de dicha confrontación.


Octavo: aparte de los errores de la estrategia general de la campaña Filmus fue víctima de los límites del proyecto político del kirchnerismo en relación al macrismo y a los porteños. En relación al macrismo, porque ni en la Legislatura de la ciudad autónoma ni fuera de ella el kirchnerismo fue capaz de oponer una resistencia eficaz a la política de mercantilización y privatización de los espacios y servicios públicos promovida por Macri. Peor aún: no fueron pocas las piezas legislativas de inspiración profundamente neoliberal en donde la colaboración de la bancada kirchnerista fue decisiva para lograr su aprobación, con lo cual la contraposición abstracta entre Macri y Filmus se diluye al pasar al plano de las políticas e iniciativas concretas. Por otra parte, la política del kirchnerismo en relación a los porteños es irracional, reactiva, visceral: para hostilizar a Macri se castiga a las porteñas y los porteños, a los cuales se retiene en carácter de rehenes del enfrentamiento. Un ejemplo: ¿no hubiera sido mucho más inteligente colaborar con el gobierno de la ciudad, aunque sea de signo contrario, para ampliar la red de subterráneos o realizar algunas postergadas y necesarias obras públicas que reclaman los vecinos? ¿No habrían éstos reconocido que su concreción se hizo posible gracias a la generosidad y amplitud de miras de la Casa Rosada, con los lógicos beneficios para la candidatura de Filmus? En lugar de eso se adoptó una política absurda que castiga a los porteños y ofrece en bandeja de plata un pretexto perfecto para justificar la incapacidad del macrismo, atribuyendo todos sus fracasos a la falta de colaboración del gobierno nacional. Seguramente algún consultor debe haber dicho que la irritación de los vecinos se convertiría por artes de magia en una saeta que erosionaría la base electoral del macrismo.


Noveno: hace por lo menos ochenta años que la sociología corroboró empíricamente que los efectos de la propaganda no son ni lineales ni acumulativos. Esto es: pasado cierto umbral la machacona persistencia de una campaña que, por ejemplo, diga que Macri es inepto o corrupto comienza primero a tener una eficacia decreciente y luego, y esto es lo más importante, un efecto paradojal que opera como un boomerang en contra de quienes administran la campaña y pasa a jugar a favor del blanco de sus ataques. El empecinamiento en criticar al macrismo (más allá de las abundantes razones que hay para hacerlo) terminó por victimizarlo y luego por blindarlo ante cualquier ataque: pese a estar procesado judicialmente y al sesgo ostensiblemente privatista y “pro-mercado” de su gestión la ciudadanía lo ratificó con su voto. Para colmo, la reacción de Macri ante la torpeza de la campaña fue muy astuta: mientras sus detractores le decían de todo (que era un imbécil, vacío, corrupto) él asumía con maestría actoral su condición de víctima y respondía con serenidad a las desaforadas descalificaciones de sus adversarios ofreciendo estoicamente la otra mejilla y exhortando al diálogo y la tolerancia. Los resultados están a la vista.


Décimo: el remate de esta colección de desatinos se desencadenó luego de conocidos los resultados del domingo. Altos funcionarios del gobierno y voceros o intérpretes oficiosos del mismo (como Fito Páez, entre otros) salieron a decir toda clase de barbaridades contra los porteños, o la mitad de ellos. Primero, desconociendo que una parte de los votantes de Macri (y no una fracción insignificante) lo serán también de Cristina si es que la racionalidad logra posarse entre Olivos y la Casa Rosada como para evitar la reiteración de tantos exabruptos. Segundo, desconociendo que esa misma ciudad que eligió a Macri antes había elegido, y re-elegido, a Aníbal Ibarra, aliado entonces y ahora del gobierno nacional y había consagrado senador al actual candidato oficialista Daniel Filmus. Tercero, que cada vez que Buenos Aires tuvo una oferta razonablemente seria y competitiva de izquierda o de centro izquierda la consagró con su voto: desde Alfredo Palacios en 1904 hasta Aníbal Ibarra hace pocos años atrás, pasando por la elección del mismo Palacios como senador en 1961 agitando como una de sus principales banderas la irrestricta defensa de la Revolución Cubana. De todo lo anterior se desprende que en vez de quejarse de los vecinos de Buenos Aires los quejosos harían bien en mirar a la viga que tienen clavada en sus ojos y que les inhibe de ver la realidad social que los circunda y los límites y contradicciones de un proyecto político que se debate entre la radicalización -¡nada que ver con la “profundización del modelo”, basado en la sojización, la minería de cielo abierto, la primarización de la economía, la regresividad tributaria, la informalidad laboral y los privilegios al capital financiero consagrados por la Ley de Entidades Financieras de Martínez de Hoz, aún vigente!- radicalización, decíamos, o estancamiento y posterior derrota en caso de que aquélla no sea llevada a la práctica trascendiendo el plano de la retórica para instalarse en el terreno más productivo de las políticas concretas de estado. Esto requiere abrir paso a una nueva agenda de transformaciones profundas de la vida económica y social que sólo será viable si se cuenta con la movilización y organización autónoma de los sectores populares, al margen de los desgastados, desprestigiados e inservibles aparatos cegetistas o pejotistas con los cuales el gobierno intentó, infructuosamente, neutralizar la reacción de los “agrarios” durante la discusión de la 125. Si Macri triunfó en la primera vuelta del pasado 10 de Julio fue precisamente porque las limitaciones del kirchnerismo le impidieron construir un muro de contención ante los avances del neoliberalismo en versión macrista. Pero es preciso no engañarse: Macri por ahora es un fenómeno local, de Buenos Aires, pero parece ser el personaje destinado a reunir en torno a su figura las voluntades de toda la derecha argentina que hace tiempo viene buscando un líder que sintetice sus múltiples intereses. De la noche a la mañana lo que antes era “el límite” para Ricardo Alfonsín ahora se ha convertido en un aliado imprescindible, y Duhalde y Carrió procuran subirse al carro triunfador del macrismo arrojando por la borda cualquier escrúpulo ideológico. Según se vaya moviendo la coyuntura, y las fuerzas que en ella operan, Macri podría convertirse en la expresión argentina de lo que Sebastián Piñera es en Chile, Alan García en el Perú, Juan M. Santos en Colombia, Laura Chinchilla en Costa Rica, Ricardo Martinelli en Panamá y Felipe Calderón en México: el rostro de un proyecto restaurador de la derecha radical y abiertamente pro-imperialista (para el cual el PRO parece ser el más indicado, al menos por su nombre) concebido por Washington y ejecutado bajo la dirección de una vasta red de organizaciones de todo tipo (“tanques de pensamiento”, universidades, empresas, partidos, medios de comunicación) dirigida por José M. Aznar en España y la FAES, la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales, contando con ingentes aportes del Fondo Nacional para la Democracia y diversas agencias y organizaciones abiertas o encubiertas del gobierno estadounidense. Proyecto restaurador que tiene por objetivo borrar de la faz de la tierra no sólo a la Revolución Cubana sino a los procesos bolivarianos en curso en Venezuela, Bolivia y Ecuador y a los vacilantes gobiernos de centro izquierda, como Argentina, Brasil y Uruguay, considerados por los halcones de Washington como cómplices de aquellos. La ratificación de Macri al frente de la Jefatura de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires es una noticia muy preocupante que hay que interpretar a la luz de este proceso regresivo de alcance continental y que, por eso mismo, excede los marcos de la política local y puede eventualmente alcanzar significación nacional. Para terminar: quienes en el gobierno y fuera de él están enojados con los porteños les recomendamos leer y reflexionar sobre este incisivo poema que Bertolt Brecht escribiera a propósito de un acontecimiento sólo en parte similar al decepcionante resultado electoral del domingo pasado: el enojo que suscitó entre los gobernantes de la República Democrática Alemana la insurrección popular de 1953: "Solución" "Tras la sublevación del 17 de Junio la Secretaria de la Unión de Escritores hizo repartir folletos en el Stalinallee indicando que el pueblo había perdido la confianza del gobierno. Y que podía ganarla de nuevo solamente con redoblados esfuerzos. ¿No sería más simple para el gobierno, en este caso, disolver al pueblo y elegir otro?"


Atilio Borón es Director del Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales (PLED).